BIOESTIMULACIÓN CON FACTORES DE CRECIMIENTO (PRP)

 

    • Se requiere extracción de muestra sanguínea.

    • ZONAS A TRATAR:

      Cara y cuero cabelludo.

    • DURACIÓN DEL TRATAMIENTO:

      De 20 a 30 minutos. En consulta.

    • DURABILIDAD DEL EFECTO:

      De 3 a 6 meses.

Con el transcurso del tiempo, las personas apreciamos cómo nuestra epidermis pierde firmeza y su aspecto dista bastante de aquella piel que lucíamos cuando éramos jóvenes. El envejecimiento cutáneo se produce por la degradación de las células, la disminución de la vascularización, la atrofia de grasa y por la relajación y contracción muscular repetida.

Sin embargo, también existen otros factores que aceleran la degeneración de la piel del rostro, como es el caso de la exposición solar prolongada -a veces sin protección-, determinadas enfermedades, la situación hormonal, la nutrición, los hábitos tóxicos -como fumar y beber alcohol regularmente-, las medicaciones y los cuidados cosméticos inadecuados. Arrugas, discromías, ptosis y otros signos menos evidentes son aquellos que definen la palabra envejecimiento. Incluso la textura, el tacto, el tono, el color, el brillo y la luminosidad de la piel no son los mismos.

El rejuvenecimiento facial con factores de crecimiento combate todo lo descrito y ofrece una solución médico-estética al paso del tiempo. Este tratamiento utiliza el plasma rico en plaquetas (PRP) obtenido de la propia sangre del paciente para provocar que las células madre de la epidermis se desarrollen en células de tejido conectivo, incrementando así el número de estas células que hay en la piel. A través de esta técnica, se consigue recuperar el nivel de colágeno y elastina que contienen dichas células para restablecer el aspecto joven de la piel.

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  • ¿Cómo funciona el tratamiento?

    A diferencia de otros tratamientos, en el rejuvenecimiento facial con bioestimulación se inyectan factores de crecimiento específicos para unas células concretas de modo que vamos a restaurar las fibras de colágeno y elastina dañadas a la vez que creamos nuevas. Así se evitan reacciones alérgicas o intolerancias varias.

    El protocolo de aplicación y frecuencia es variable en función de cada paciente y también dependerá del grado de envejecimiento cutáneo. En pieles castigadas, mal nutridas, pacientes fumadores, con pocas horas de descanso o un exceso de sol se necesitará mayor número de sesiones.

    El procedimiento de la mano del equipo de la Unidad de Medicina Estética del Dr. Junco es muy sencillo, y tiene una duración de 15 ó 20 minutos. En primer lugar, se extrae una pequeña muestra de sangre del paciente; en segundo lugar, la sangre extraída es anticoagulada y centrifugada hasta separar sus componentes obteniéndose así el plasma rico en plaquetas diferenciado del plasma pobre. Finalmente, el plasma rico se inyecta en la piel mediante pequeñas infiltraciones en las zonas que queremos revitalizar y rejuvenecer.

    ¿Quién puede someterse al tratamiento?

    El rejuvenecimiento facial con bioestimulación puede ser muy positivo tanto en el caso de pacientes jóvenes como en personas en las que se aprecien signos de envejecimiento más acusados. La seguridad de su uso se demuestra en el hecho de que el plasma es 100% del propio paciente, por lo que efectos secundarios o alergias son inexistentes. Sin embargo, el Dr. Junco recomendará y orientará sobre cuál es el mejor tratamiento para cada persona.

  • ¿Qué es el plasma rico en plaquetas y qué son los factores de crecimiento?

    Las plaquetas se definen como un reservorio fisiológico de factores de crecimiento (proteínas) que está involucrado en la cicatrización y regeneración de los tejidos. Consiguen activar las funciones anabólicas del fibroblasto y producir colágeno, elastina y ácido hialurónico, todas estas sustancias presentes en el cuerpo y necesarias para rejuvenecer la epidermis, disminuyen a medida que pasa el tiempo.

    ¿Cuándo se ven los resultados?

    El resultado del tratamiento es una piel más firme, que también comporta una mejora general del aspecto del rostro. Se ralentiza el envejecimiento y se atenúan las arrugas finas, aportando luminosidad a la piel. Los resultados son visibles después de la primera sesión y se recomienda, por lo general, someterse a tres sesiones al año. La única prescripción es evitar la exposición solar al menos los tres días posteriores al tratamiento.