DIETAS

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Sabemos que la alimentación en el ser humano es la ingesta de nutrientes para proveerse de energía para llevar a cabo sus actividades y el mantenimiento de su organismo.

Actualmente, nuestra alimentación ya no se basa en la supervivencia sino que tenemos a nuestro alcance una multitud de alimentos que nos proporcionan infinidad de nutrientes pero que dependiendo de las cantidades y de cómo los entrelacemos podemos llegar a una alimentación incorrecta, dando lugar a bien a un estado de desnutrición o por lo contrario a una sobreingesta que puede derivar en un sobrepeso o, si no detenemos el progreso, en obesidad.

Por eso desde la unidad de Nutrición y Dietética de Dr. Junco hemos creado varios protocolos para que cada paciente tenga alimentación sana y adecuada a sus necesidades metabólicas.

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DIETAS DE APORTE PROTEICO

Este tipo de dietas han supuesto un gran avance en el ámbito de las dietas, ya que con ellas logramos una pérdida ponderada de peso en un período de tiempo relativamente corto.

Las dietas de aporte proteico se basan en el principio de la cetogénesis, es decir, en hacer que el cuerpo metabolice la propia grasa corporal a fin de obtener la energía metabólica.
Este efecto se consigue haciendo un alto en la ingesta de hidratos de carbono y grasas de la dieta y aportando una mayor cantidad de proteínas que nos proporcionan productos dietéticos diseñados para este fin.
De este modo, con el consumo de nuestra propia grasa corporal, vamos a ir disminuyendo nuestro compartimento graso de forma efectiva y gracias al aporte extra de proteínas mantendremos la masa muscular del cuerpo de modo que nuestra silueta a medida que pierda peso se mantendrá más firme y tonificada.

La mayor relevancia de esta dieta recae en la importancia de la reincorporación paulatina de los diferentes grupos de alimentos para poder mantener aún así una pérdida de peso al reintroducirlos.

DIETAS HIPOCALÓRICAS

Las dietas hipocalóricas, como su propio nombre indica son dietas en las que existe una restricción del consumo total de calorías.

El objetivo fundamental de esta dieta, a parte de una buena reeducación alimentaria, se basa en que el paciente sea conocedor del índice glucémico y de las calorías que puede aportar cada alimento ingerido.
Para que esta dieta sea efectiva, no hay que descuidar el metabolismo así como la actividad física del paciente, ya que a grandes rasgos debemos tener en cuenta que en una dieta hipocalórica debemos ingerir menos calorías de las que necesitamos o consumimos. Es decir que el balance calórico debe de ser negativo para cada paciente.

Se diseñarán menús específicos para cada paciente para garantizar una pérdida de peso efectiva y progresiva.

Hay que tener en cuenta que para mantener nuestra masa muscular activa y acelerar aún más la pérdida de peso es recomendable que el paciente realice algún tipo de actividad física.

DIETAS DISOCIADAS

Este grupo de dietas para perder peso se basan en el equilibrio de los ácidos y bases de los jugos gástricos en el estómago y en las leyes de la digestión.

Para llevar a acabo una dieta disociada es fundamental conocer como dividimos los alimentos en diferentes grupos según sus características energéticas y nutritivas.

Por eso subdividiremos los alimentos en los siguientes grupos alimenticios:

  • CARBOHIDRATOS: Arroz, maíz, harina, pasta, legumbres, garbanzos, frijoles, lentejas, haba y soja.
  • FRUTAS: Tenemos las naranjas, mandarinas, limones, kiwi, piña, moras, uva, sandia, plátanos, fresas y manzanas.
  • GRASAS: Aceite de oliva y/o de girasol, avellanas, nueves, chocolate, pasas y dátiles.
  • PROTEÍNAS: Carnes, pescados, mariscos, productos lácteos, queso y huevos.
  • VERDURAS: Lechugas, espinacas, coliflor, calabacín, pimientos, espárragos, zanahoria, pepino, cebolla, acelgas, puerro y apio.

La clave de esta dieta radica en la correcta combinación de los diferentes grupos de alimentos en las distintas tomas del día, de este modo, en función de cada paciente y de las necesidades metabólicas de éste a lo largo del día diseñaremos la dieta jugando con un grupo de alimento en concreto o bien con la combinación de algunos.

BALÓN INTRAGÁSTRICO

El programa de adelgazamiento con Balón Intragástrico consiste en un efectivo procedimiento destinado a una pérdida de peso significativa.

El balón intragástrico es un dispositivo de silicona diseñado especialmente para su permanencia en el estómago y resistente a los jugos gástricos. El Balón es introducido por la boca desinflado vía endoscópica y una vez alcanzado el estómago, lugar donde permanecerá durante unos meses se le insufla suero fisiológico con azul de metileno.
La finalidad del balón es ocupar un espacio en el estómago de modo que reducimos de manera considerable el reservorio para la ingesta, de modo que el paciente con poca cantidad de comida notará la sensación de plenitud gástrica.

El objetivo de este método es reeducar sobre todo a nivel de cantidades las ingestas de pacientes que presentan sobrepeso u obesidad.

Un paciente portador de Balón Intragástrico (BIG) puede realizar una vida totalmente normal tras la colocación del BIG, ya que es un dispositivo que presenta una alta resistencia y una larga durabilidad debido a su material de fabricación de la más alta gama.