Pecho a Medida

El excesivo peso del pecho muchas veces incide negativamente en la calidad de vida debido a los problemas físicos y psicológicos que provoca

Pese a que la operación más demandada respecto a los pechos sigue siendo la de aumento, también existe un grupo de mujeres que sufre por exceso de volumen en esta zona. La llamada hipertrofia mamaria o gigantomastia que no sólo puede acarrear problemas estéticos sino de salud, convirtiendo a la mamoplastia reductiva –reducción mamaria– en una cirugía más de necesidad que de capricho.

La hipertrofia mamaria incapacita a la mujer para realizar ejercicio libremente y hasta puede crear situaciones frustrantes como encontrar ropa de su talla o sujetadores estilosos; sin dejar de lado los problemas para relacionarse con los demás, la baja de autoestima y los dolores crónicos a nivel del cuello, hombros y espalda.

No sólo afecta en la edad adulta sino que es frecuente ver ya en la pubertad un desarrollo exagerado de la glándula mamaria que puede incomodar desde edades tempranas a muchas niñas.

Hasta hace poco lo más habitual era reducir el pecho dejando una copa B que es la proporcionada al cuerpo, pero las pacientes observaban que el polo superior de sus pechos se les vaciaba dejando un pecho de talla correcta pero poco proyectado y que su piel no permanecía tan tersa.

Para satisfacer las necesidades y expectativas actuales, acompañamos la cirugía reductiva con la colocación de unos implantes de mayor o menor proyección y volumen dependiendo del resultado deseado, que va a proporcionar un pecho más terso y juvenil.

Al eliminar más cantidad de tejido mamario que con la técnica convencional, el pecho propio no va a pesar tanto por lo que la tendencia natural a caerse por la gravedad será menor. También influye la colocación de los implantes detrás del músculo que van a prolongar en el tiempo el resultado de la cirugía.

La intervención se realiza bajo anestesia general, prolongándose tan solo 30 minutos del tiempo habitual, y las cicatrices resultantes serán exactamente las mismas que en la cirugía de reducción mamaria convencional: una alrededor de la areola, una horizontal en el surco o nacimiento del pecho y una vertical desde la areola al surco, lo que comúnmente se conoce como cicatriz en ”T” invertida.

En cuanto a la recuperación, es posible que haya algo de más dolor debido a la manipulación que se realiza del músculo pectoral para la ubicación de las prótesis, pero cuanta mayor precisión se tenga en el abordaje, menores serán las molestias y más rápida se llevará a cabo la recuperación y la incorporación de la paciente a la rutina diaria.

http://aumentopecho-drjunco.com

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About the Author

Dr. Oscar Junco

El Dr. Óscar Junco es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Barcelona. Inicia su especialidad en 1999 en el Hospital Universitario Vall d´Hebron en Barcelona, en la Unidad de Cirugía Plástica y Quemados. Desde 2009 dirige su propio equipo “Dr. Junco, Cirugía Plástica y Estética” con sede en Hospital Cima, Barcelona.

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